El Dacia Duster es un SUV económico, que ya lleva varios años en el mercado, demostrando su dureza y su fiabilidad, dos de las características más buscadas en un coche de segunda mano. Se hizo con el fin de que fuese duro y eso se nota mucho a la hora de usarlo y de mantenerlo. Por lo tanto, ahora mismo es una de las mejores opciones si necesitamos un coche de ocasión.
A lo largo de su vida, este vehículo ha sido equipado con una gama de motores que no es demasiado amplia, con potencias discretas y suficientes para mover el automóvil con soltura en la mayoría de los casos. Entre ellas, destaca el motor diésel de 115 CV, que se puede equipar con tracción a las cuatro ruedas. De este modo, este SUV se convierte en un todoterreno con muy buenas aptitudes en el campo.
También hay que hablar de la versión de GLP, con la cual se obtiene la etiqueta ECO de la DGT. Esto hace que esta motorización sea muy buscada porque no tiene limitaciones de entrada en las zonas de bajas emisiones (funciona tanto con gasolina como con GLP).

La marca nació con la idea de venderse en los países en vías de desarrollo, lo que significa que sus primeros modelos salieron con versiones bastante espartanas, muy pobres en equipamiento. Esto, que es un problema para la mayoría de nosotros, es lo que buscan muchas personas que viven en el mundo rural.
Gracias a esto, pueden tener un coche elevado del suelo para circular por caminos, barato y con pocas concesiones al confort, lo que quiere decir que no se van a enfrentar a averías de tipo electrónico.
El Dacia Duster es un vehículo amplio, uno en el que cuatro adultos pueden viajar de una manera cómoda con bastante equipaje, en especial si lleva el motor diésel de 115 CV o uno de gasolina de los más potentes.
Se pueden hacer cruceros legales sin problemas, los asientos son cómodos, el acceso es genial y no hay estrecheces dentro. De este modo, el Duster devorará kilómetros sin parar, siempre que no nos importe que el ruido aerodinámico se cuele en el habitáculo.
Dacia pertenece a Renault, de manera que la red de concesionarios por toda España es enorme. Será complicado no estar a pocos kilómetros de uno de ellos, por muy remota que sea la zona de España en la que vivamos. Eso es una ventaja a la hora de hacer los mantenimientos y solucionar las averías, las cuales no son caras porque este automóvil comparte accesorios con coches de Renault que llevan años en el mercado.
Así, en caso de avería será muy fácil encontrar piezas en los desguaces, lo que significa que el precio por los arreglos puede ser más barato.